En memoria de Mahmoud Agary, Ayaz Maroni y demás personas
LGTBIQ en el mundo que históricamente han sido victimas de crímenes
de odio, discriminación y homofobia.
Agradecimientos:
A Josué Elenín Guzmán Azucar
por mi lugar en la guerra de las ideas
La búsqueda
Mírame aquí, pequeña, miserable,
todo dolor me vence, todo sueño;...
Alfonsina Storni
todo dolor me vence, todo sueño;...
Alfonsina Storni
I
La brújula de tu reloj de mano
indica que vamos hacia el norte.
Viajamos en la parte trasera del automóvil
de un desconocido que bebe mientras conduce.
Son cincuenta por cabeza, dijo, y se los dimos
sin regatear.
Viaja con nosotros una anciana de ojos verdes y su nieto.
De vez en cuando ella me mira a los ojos
y se persigna descaradamente.
El cielo esta despejado
y las estrellas parecen mirarnos con indiferencia.
Las sombras de los arboles intentan tocarnos,
pero la velocidad raras veces lo permite.
La carretera está llena de hoyos.
Cada cierto tiempo
nos introducimos en algún bache sobre el asfalto
y la brusquedad del movimiento
parece sacarte momentáneamente
del sueño.
Te observo cuidadosamente:
Verte dormir así,
sentir tu cabeza sostenerse en mi hombro,
advertir el movimiento de tus manos en mi pecho
y acariciar tu pelo desordenado,
me parecen un hecho demasiado extraordinario
para desperdiciarlo mirando el cielo
o cambiarlo por unas horas de sueño.
No importa demasiado el cansancio.
No hay nada que pensar, te digo. La vida no debe pensarse.
Pero cómo vencer de otra forma, dices, el miedo
que provoca vivir a la expectativa del instante el la caída
donde ha de morderse el suelo de ese orden que alteramos
inevitablemente sin quererlo.
abiertos, como siempre,
a la sabiduría que acompaña cada error que se comete
y comprender, por fin, que es preciso revivir
ese pasado inocente en el que ser adultos era,
literalmente, un juego de niños.
¿Dónde estaremos ahora, te pregunto,
qué pensarán nuestros padres de esto,
cuanto tiempo hemos de tardar esta vez para regresar
en caso que decidamos hacerlo
o en que lió nos habremos metido
si es que aun podemos meternos en líos
como cuando eramos adolescentes?
II
¿Te acordás de esa vez que caminamos juntos?
Yo no puedo olvidarla. Fue la ultima vez que nos vimos.
Eramos un par de adolescentes y creímos
que la vida se detendría por nosotros
como cualquier conductor responsable
ante la osadía de de dos chicos tontos
que cruzan la calle sin mirar a los lados.
¿Recordás esa noche? Yo te miraba y callaba.
Tus ojos, como dos pozos
cavados a la obscuridad,
guardaban en el fondo el reflejo de la luna y las estrellas.
¿Ves esa que esta allá? De niño la miraba,
y pensaba por horas en la distancia
que recorren sus partículas de luz antes de llegar
a mis ojos.
Si fuese una estrella, me hubiese gustado
que alguien me me mirara de la misma forma
y se refiriera a mi con la misma admiración.
Eso habría dado sentido al cansancio
de los años de viaje que cada partícula de luz
asumiría sin sobresalto
con la esperanza de que alguien la estuviese esperando
ansioso en algún lugar con los ojos abiertos.
De niños jugábamos a ser marineros ¿Lo recordás?
Pasamos horas y horas
planeando ese viaje que debió durar toda la vida.
Tu misión era llevarnos lo mas lejos posible,
atravesar el mar rumbo a la mas estrellada
de las noches veraniegas
y olvidar para siempre la existencia de tierra firme.
Pero en alta mar también había cazadores de sueños
y monstruos dedicados a saciar su ego
con la desdicha de dos chicos tontos que huyen
II
¿Te acordás de esa vez que caminamos juntos?
Yo no puedo olvidarla. Fue la ultima vez que nos vimos.
Eramos un par de adolescentes y creímos
que la vida se detendría por nosotros
como cualquier conductor responsable
ante la osadía de de dos chicos tontos
que cruzan la calle sin mirar a los lados.
¿Recordás esa noche? Yo te miraba y callaba.
Tus ojos, como dos pozos
cavados a la obscuridad,
guardaban en el fondo el reflejo de la luna y las estrellas.
¿Ves esa que esta allá? De niño la miraba,
y pensaba por horas en la distancia
que recorren sus partículas de luz antes de llegar
a mis ojos.
Si fuese una estrella, me hubiese gustado
que alguien me me mirara de la misma forma
y se refiriera a mi con la misma admiración.
Eso habría dado sentido al cansancio
de los años de viaje que cada partícula de luz
asumiría sin sobresalto
con la esperanza de que alguien la estuviese esperando
ansioso en algún lugar con los ojos abiertos.
III
De niños jugábamos a ser marineros ¿Lo recordás?
Pasamos horas y horas
planeando ese viaje que debió durar toda la vida.
Tu misión era llevarnos lo mas lejos posible,
atravesar el mar rumbo a la mas estrellada
de las noches veraniegas
y olvidar para siempre la existencia de tierra firme.
Pero en alta mar también había cazadores de sueños
y monstruos dedicados a saciar su ego
con la desdicha de dos chicos tontos que huyen
de las múltiples horrorosas realidades
hacia un mundo mas habitable.
¿Que puedo decirte ahora luego del naufragio?
hacia un mundo mas habitable.
¿Que puedo decirte ahora luego del naufragio?
Una mañana despiertas a la orilla de una playa
con el cuerpo herido y la ropa rasgada.
Te das cuenta, que aunque solo, estás vivo
y que cabe la posibilidad de que tu compañero de viaje
no haya corrido con la misma suerte.
con el cuerpo herido y la ropa rasgada.
Te das cuenta, que aunque solo, estás vivo
y que cabe la posibilidad de que tu compañero de viaje
no haya corrido con la misma suerte.
Poco a poco recobrás el sentido,
recuerdas que durante el siniestro soltó tu mano
y que no pudiste hacer nada para salvarle.
recuerdas que durante el siniestro soltó tu mano
y que no pudiste hacer nada para salvarle.
Entonces pensás en morir como todo el mundo,
pero no, alguien debe comenzar la búsqueda
y ese alguien sos vos.
pero no, alguien debe comenzar la búsqueda
y ese alguien sos vos.